lunes, 29 de septiembre de 2014

El éxito en los negocios

Hoy todos quieren cumplir sueños, alcanzar metas o sencillamente conseguir resultados. En este mundo de “emprendedores” de los que cada día escuchamos más y más nos encontramos con todo tipo de historias. Desde aquel señor que boleaba zapatos y hoy es dueño de zapaterías que venden al por mayor en todo México; hasta el taquero que nos servía 3 suadero, 2 pastor y una gringa con todo y hoy es dueño de una cadena de taquerías que están operando por todo el bajío. De estas historias existen muchas. 

En contraparte, también nos encontramos con historias llenas de fracasos, tropiezos y resultados negativos. Desde aquel dueño que fue estafado por su administrador, hasta el mismo director que dejo al mando a su subordinado y sencillamente termino haciendo un desastre. Hoy también se habla de chavos que heredan negocios que generan millones de pesos, estos chavos toman el mando y acaban generando miles de pesos, sus hijos cientos de pesos y finalmente los nietos solo generan centavos.
A veces la lógica no es suficiente para explicar el éxito o el fracaso en los negocios. Nuestra lógica es tan limitada que todas las respuestas terminan en una sola maldita y bendita palabra: EL DINERO. ¿Pero será realmente el dinero la respuesta a todos estos casos? La verdad es que ¡NO!

Para entender con una lógica amplia el éxito o el fracaso en los negocios usaremos la siguiente ilustración.

Todos hemos comido un rico pastel de chocolate o hemos disfrutado de un delicioso omelet matutino. En ambos alimentos se necesitan mantequilla y huevos. Y está claro que para el pastel de chocolate se necesitan más ingredientes y para el omelet también. Sin embargo, imaginen que el chef que está encargado de hacer los alimentos señalados con anterioridad solo centrara su atención en conseguir mantequilla. Sin duda alguna perdería de vista su objetivo y por ende no tendría los resultados deseados.

Un buen chef no gasta mucho tiempo en conseguir mantequilla o huevos de calidad. Solo necesita los ingredientes y punto. Cuando tiene los ingredientes en su mano se encarga de preparar el mejor pastel chocolate o el mejor omelet. Nunca pierde de vista su objetivo: UN ALIMENTO DE EXCELENCIA. Su pasión esta- ojo-  en preparar los mejores alimentos. Su pasión no está en la mantequilla, ni en ningún otro ingrediente.

En los negocios ocurre EXACTAMENTE LO MISMO. Cuando uno empieza un negocio y lo hace por dinero, sencillamente está condenado al fracaso. El dinero solo es un medio para alcanzar nuestro objetivo. El dinero no refleja la pasión, el ahínco y la inspiración con la que el señor que bolea zapatos atiende a sus clientes. El dinero no refleja las ganas con las que el taquero se desvela para poder brindar los tacos más deliciosos en centro de la ciudad.

La respuesta se encuentra en hacer lo que nos gusta, con pasión, dedicación y mucho esfuerzo. El camino hacia el éxito está lleno de fracasos, caídas y tropiezos. Sin embargo, estos no determinan nuestro objetivo final. No debemos hacer de estos reveses una gran preocupación. Por el contrario se debe aprender de los errores y corregir oportunamente.

Para tener éxito en un negocio se necesita de perseverancia, amor por lo que se hace, pero sobretodo PASIÓN, COMPROMISO Y ENTREGA. No hay recetas para tener éxito, no existe un límite de tiempo para tener el resultado deseado. Pero si hay consejos, estrategias y modos para alcanzar lo que queremos.

 Queda claro que cuando el chef hizo su primer pastel de chocolate no quedo tan bien como el segundo que hizo. Ya que paso por un proceso de aprendizaje. Nos podría pasar lo mismo. Sin embargo nunca consideremos al dinero como un objetivo, sino, como un medio. Nuestro éxito estará determinado por cuanta mantequilla usemos, cuantos HUEVOS ponemos y toda la PASIÓN que tengamos.

Buenas noches!!!!! #amonosrecio


-Johnny Zamora.

BIENVENIDOS Y BIENVENIDAS!


Al día de hoy vivimos en un mundo que cambia constantemente, un mundo en el que hoy una cosa está de moda y mañana puede convertirse en algo inútil. Sencillamente vivimos en un mundo dinámico y veloz.

Pero después de esta breve introducción me dirijo a usted amable lector para decirle que simplemente me he dado a la tarea de escribir lo que pienso, siento y opino sobre los innumerables sucesos del acontecer mundial, nacional y local. Así es que en este pequeño espacio de comunicación se hablara de la patética temporada de futbol de algún equipo, de la señora de las gorditas y sus diferentes guisos; de empresarios, de política, de ciudades, de lugares, de opiniones o de la paja del ojo ajeno que señala el cabrón que tiene la viga en su vista.

En pocas palabras SE HABLARÁ DE TODO. Así que no esperen las opiniones aburridas llenas de citas de autores famosos. Sencillamente este será un espacio en el que plasmo mis vivencias y experiencias diarias sobre algún aspecto en particular.

No soy perfecto y no pretendo serlo. Así que en este espacio puede haber faltas de ortografía o tal vez un pequeño error de dedo. Pero acéptenlo, nadie es perfecto. Por supuesto que también podrán criticar lo que escribo y he mantener una línea de respeto hacia lo que ustedes escriben. De otra manera, no podría mejorar.

Así que les presento este espacio denominado: “Palabras con sentido”. Espacio en el que usted es el único con sentido y yo el más consentido ya que tengo el honor de contar con su valioso tiempo para leer estas palabras.


BIENVENIDOS Y BIENVENIDAS! #amonosrecio